3ª Edición del Curso de Radiología

Nueva edición del Curso de Radiología Torácica, desarrollada del 17 al 20 de octubre.
Ciudad Real, 16 de mayo de 2011.
Organizado por la Gerencia de Atención Primaria de Ciudad Real, con la colaboración del Colegio de Médicos de Ciudad Real
se está desarrollando la tercera y última edición en este año 2011, del curso Actualización en Radiología Torácica, dirigido a
licenciados sanitarios. El objetivo del curso era subrayar la importancia de la radiología convencional en el manejo inicial del
paciente con patología cardiopulmonar.
Tal y como explicó Miguel Ángel Zarca de la Espina, del Servicio de Radiología del Hospital General de Ciudad Real y uno de
los ponentes del curso, en la entrevista que le hicimos en la 2ª edición, se trata de realizar un repaso de la radiología del tórax
para dar paso a una eminente parte práctica, interactiva, entre formadores y alumnos. Nos interesa que el médico participe, que
demande información, que exprese sus conocimientos y dudas y que pierda el miedo a consultar”. A lo largo de las cuatro
jornadas en las que se divide esta acción formativa los alumnos serán capaces que resolver numerosos casos prácticos
propuestos por los docentes, y la respuesta en esta como en las ediciones anteriores, está siendo muy buena, participativa, con
inquietud por avanzar en el conocimiento de la radiología torácica.
La radiología digital es uno de los avances más importantes en este campo. “Se ha pasado de la placa a una radiología limpia y
de mayor calidad, que también implica una menor radiación e inmediatez en los resultados, ya que puede ser consultada
al instante por todo el sistema de salud, de ahí, sin duda la importancia de formarse en este sentido”, concluye Miguel Á.
Zarca.
NOTA DE PRENSA
EL CONSEJO DE COLEGIOS DE MÉDICOS DE CASTILLA-LA MANCHA ENTREGA EL EMBLEMA DE ORO A ATANASIO BALLESTERO
Ciudad Real, 16 de junio de 2010.
Atanasio Ballestero García, médico radiólogo, recibió el Emblema de Oro de los médicos castellano manchegos en reconocimiento a sus años de dedicación a la actividad colegial en el Colegio de Médicos de Toledo y en el Consejo de Colegios de Médicos de Castilla-La Mancha. La imposición tuvo lugar en Cuenca, en un emotivo acto al que asistieron familiares, amigos y autoridades políticas y sanitarias, entre ellas, Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC, Ángel Tomás Godoy, delegado provincial de Salud y Bienestar Social, Francisco Javier Pulido, alcalde de Cuenca, Roberto Sabrido, presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Ramón Garrido, presidente del Consejo de Colegios de Médicos de Castilla-La Mancha, y Carlos Molina Ortega, presidente del Colegio de Médicos de Cuenca.
El presidente del Consejo Autonómico, Ramón Garrido Palomo, impuso, en primer lugar, la medalla al Dr. Atanasio Ballestero, afirmando que se trataba de un “homenaje al médico que hay en él”. Tal y como expuso el presidente autonómico, “Atanasio es un médico que se ha dedicado a la Medicina de alto nivel desde sus inicios. Es un médico especialista en Radiodiagnóstico y ha vivido los cambios que ha tenido el diagnóstico por imagen desde el principio y me consta que es un hombre que está siempre al día. En este sentido es un ejemplo a seguir. Pero, lo que se subraya aquí hoy es su calidad como representante de la actividad colegial. Durante doce años fue presidente del Colegio de Médicos de Toledo y ha dedicado muchas horas de su tiempo a opinar sobre cómo debe ser nuestra profesión, a defender a los médicos en situaciones en la que lamentablemente a veces nos vemos involucrados, y a representarnos en cualquier circunstancia cultural o social. Hay que vivirlo desde dentro para saber el esfuerzo que supone ser presidente colegial, esfuerzo que se suma a la actividad diaria que el médico tiene, y eso es algo que me gustaría resaltar”.
El Dr. Garrido quiso, asimismo, transmitirle su “admiración sincera” por ser “un ejemplo a seguir, un maestro en estas lides”, destacando su buen talante y moderación. Por último leyó una carta del presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, dirigida a Atanasio en la que decía que este homenaje era “un agradecimiento que todos desean expresarle para reconocer su trayectoria al frente del Consejo que tanto le debe, pero también su reconocimiento a sus desvelos, a su trabajo, a su talante y a su ilusión compartida y acrecentada por todos sus compañeros que le ven como el ejemplo que deben seguir. Puede sentirse satisfecho y orgulloso pues cuenta con el respeto y el cariño de aquellos que han tenido la suerte de conocerlo”.
El máximo representante nacional de los médicos españoles, Juan José Rodríguez Sendín, afirmó que con este Emblema se homenajeaba a un directivo colegial que ha respondido con generosidad y con buen juicio, haciendo justo lo que tenía que hacer, con independencia y sin desviarse del límite de nuestras actuaciones como representantes colegiales”. “Le he admirado por muchas cosas, -continuó Sendín-, pero sobre todo por la capacidad que ha tenido, sabiendo como es y cómo piensa, de mantenerse equidistante de cualquier tipo de interés político de partido, por mantenerse en su justo punto para relacionarse con la Administración”. Cuando Ballestero inició su actividad colegial, expuso el presidente de la OMC, “la Ley nos otorgaba una serie de libertades que él ha disfrutado durante todo este tiempo. La Ley nos otorga libertad y además nos la permite financiar de forma autónoma e independiente, nos permite ejercer esa libertad sin tener que depender de nadie más que de nosotros mismos, y esto es algo que no se ha sabido valorar en su justa medida. Para poder decir y hacer, ser responsable de los aciertos y de los errores pero con plena libertad de autonomía. Ni que nos pregunten cuando podemos para poder opinar ni que nos pregunten cuanto tenemos para poder ejercer nuestras competencias”.
Para Sendín “la organización colegial debe mantener esa independencia, esa autonomía y debe tener vinculados, obligatoriamente, a todos los médicos, con normas trasparentes y con rendición de cuentas de su quehacer”.
El homenajeado, el Dr. Atanasio Ballestero, expresó su “gran satisfacción porque al final de mi vida profesional me pongáis esta medalla. Los sentimientos que salen de mi corazón son de agradecimiento. Gracias Francisco Javier por tu compañía, con tu tenacidad y entusiasmo conseguimos poner en marcha el Consejo Autonómico en poco tiempo y sus estatutos; Juan José, gracias por tu presencia y porque siempre has estado ahí cuando he necesitado de tu consejo o de tu opinión. En ti el Consejo tiene un presidente con valor, con inteligencia, y tenacidad. Gracias Roberto. He compartido contigo muchas reuniones de trabajo, no siempre fáciles, pero cada uno hemos defendido nuestras posiciones sin perder el norte sabiendo que los importante eran los médicos y los pacientes. Gracias Ramón, me consta que sigues en la línea de diálogo y defiendes con sabiduría los intereses de nuestro Consejo”.
El Dr. Ballestero afirmó que durante todos los años que estuvo al frente del Colegio toledano y del Consejo Autonómico hizo lo que le correspondía hacer, “que era la mejora de nuestra profesión médica y de nuestro sistema de salud”. Por último, valoró la situación del sistema sanitario español actual.
También tuvo palabras de cariño para Ballestero y su familia Roberto Sabrido, quien afirmó que Atanasio había hecho “lo que es un Colegio como entidad de derecho público, y por lo tanto de asesoramiento de la Administración Pública. Hemos mantenido reuniones tensas pero siempre hemos conseguido ser un ejemplo a seguir esa relación fluida existente entre la Administración y Colegios de Castilla-La Mancha, por ese decirse las cosas sin tapujos, dando opiniones, desde un punto de vista constructivo”.
Francisco Javier Pulido, por su parte, explicó que el Dr. Ballestero había sido “su bastón” mientras estuvo al frente del Colegio de Médicos de Cuenca. Llegué joven a la OMC y Atanasio fue el que me enseñó todo lo que sé de gestión sanitaria o de cómo dirigir un Colegio; para mí fue como el padre que uno quiere tener en esos sitios donde no puede estar tu padre físico. Eso es lo que fue y sigue siendo Atanasio. Si hay alguien que se haya desvivido por los colegios de médicos, ese es Atanasio”.
Ángel Tomás Godoy agradeció el esfuerzo y el trabajo realizado por Atanasio Ballestero y la dedicación que “quizás, quien más la haya sufrido sea tu familia a la que no le has podido dedicar todo el tiempo que hubieras querido”. Asimismo, reconoció “el esfuerzo de la OMC, del Consejo y los colegios provinciales en colaboración con la Consejería de Salud y Bienestar Social”.
Por último, Carlos Molina afirmó que era un orgullo que se le otorgara esta distinción porque “aunque coincidimos poco en el tiempo, aprendí mucho de él; aprendí a ser prudente y aprendí a hacer bien las cosas”.



















